Por: @angelarivera @juanvillegas

Con las declaraciones de la Organización Mundial de la Salud – OMS- acerca de que el coronavirus se ha convertido en pandemia, y en Colombia ayer se declara la emergencia sanitaria Nacional, la incertidumbre en todos los sectores crece. Ya comienza a sentirse el impacto en la economía, y es que muchas de las actividades diarias que potencian las ventas y servicios se dan gracias a la interacción física, siendo este el mayor riesgo de contagio.

Ante este panorama, los empresarios impulsan el teletrabajo e implementan protocolos para minimizar el impacto laboral de sus empleados; mientras tanto, el Gobierno Colombiano, a través del Ministerio de Trabajo, da una serie de recomendaciones temporales: Utilizar métodos de teletrabajo, horarios flexibles y disminución de reuniones presenciales o en espacios reducidos de trabajo o con baja ventilación.  

Podríamos afirmar que estas medidas marcan un impulso, aunque un poco forzado, hacia el cambio de las organizaciones que por muchos años han sido resistentes al teletrabajo por miedo a perder el control de sus empleados, desconociendo las nuevas formas de vivir gracias a los avances tecnológicos que trae la 4RI. Son muchos los países, entre ellos el nuestro, que cuentan con leyes asociadas, en nuestro caso la Ley 1221 de 2008 que tiene por objeto promover y regular el Teletrabajo como un instrumento de generación de empleo y autoempleo mediante la utilización de tecnologías de la información y las telecomunicaciones -TIC-; Sin embargo, aún es un desafío el teletrabajo en nuestro país, según el cuarto Estudio de Penetración del Teletrabajo en Empresas Colombianas, realizado por la Corporación Colombia Digital y el Centro Nacional de Consultoría, para el año 2018, se tenían 122.278 teletrabajadores, entre los cuales Bogotá concentraba el 52%.

Estamos viviendo nuevas maneras de interacción, comportamiento, comunicación e inclusive de pensamiento, que nos trae la innovación tecnológica, ésta es la nueva cultura digital, que hasta ahora las empresas están intentando comprender, y es que la transformación digital no está exclusivamente enfocada hacia la tecnología, se centra en las personas, en el cambio cultural y la adopción de este. ¿Cómo pretende una empresa transformarse digitalmente si no comienza por sus colaboradores? Sin duda no es la única variable, pero las empresas son creadas y crecen por las   personas.

La cultura digital, como lo afirma Michel Page[1] es la integración de sistemas, procesos y procedimientos diseñados para que no sólo los colaboradores sino clientes y proveedores disfruten de la mejor experiencia sobre la base de las tecnologías digitales, es vivir realmente una cultura digital; para lo cual se requiere conocimiento, desarrollo de competencias y key skills. El teletrabajo es una nueva manera de vivir la cultura digital, los beneficios están demostrados a todo nivel, aumenta la productividad y la disminución de costos fijos, aporta al mejoramiento de la movilidad en las ciudades y reduce índices de contaminación – que por cierto hoy en Bogotá y en otras ciudades del país nos vimos obligados  a adoptar medidas ambientales de restricción vehicular  por esta razón-, promueve la inclusión social y lo más destacado, mejora sustancialmente la calidad de vida de los trabajadores. Según la OCDE, en su informe publicado sobre cómo es la vida en la actualidad respecto a 2010, se encuentra que el 3% de los colombianos tienen baja satisfacción con la vida, en contraste otro dato importante, el 25,9% de los empleados trabajan más de cincuenta horas a la semana, que impacta fuertemente el equilibrio personal, familiar con la vida laboral.

¿Entonces el teletrabajo, en esta cultura digital, es una manera de aportar bienestar a los empleados?, nos dimos a la tarea de revisar los más recientes estudios en el campo del bienestar y teletrabajo y las conclusiones son muy interesantes:

De acuerdo con el más reciente reporte de bienestar en el mundo, Global Happiness and Wellbeing Policy Report 2019 del consejo mundial para la felicidad y el bienestar de las naciones unidas, existe una correlación positiva entre el bienestar de los empleados y el valor agregado en todo tipo de industrias; ésta es particularmente fuerte en términos de satisfacción al cliente y rotación de personal, dos indicadores que impulsan la rentabilidad de las empresas.

El efecto causal entre bienestar – felicidad de los empleados y la productividad, posee una creciente base de evidencias que sugieren aumentos significativos de aproximadamente 10% en esta. Empresas que cotizan en los mercados y que poseen fuerzas laborales más felices se desempeñan mejor en la bolsa.

El informe “Trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar: consecuencias en el ámbito laboral” de la fundación europea para la mejora de las condiciones de vida y de trabajo, nos da la razón y a su vez plantea un interrogante acerca de los efectos negativos.

Respecto a los efectos positivos del T/TICM (uso de las TIC, a saber, teléfonos inteligentes, tabletas, ordenadores portátiles y ordenadores, para trabajar fuera de las instalaciones de la empresa) y sumado a lo antes mencionado, las empresas se benefician de la mejora que hacen los empleados en la conciliación entre su vida laboral y personal en términos de un aumento en la motivación, la reducción de rotación, mejoras en la productividad, eficiencia y una reducción de la necesidad de espacio de oficina y costos asociados. Sin embargo, este mismo informe registra una diferencia importante entre trabajar desde casa y trabajadores con “elevada movilidad”, que conlleva a horarios de trabajo muy prolongados, ya que estos últimos parecen estar más expuestos al riesgo de padecer efectos negativos en la salud y el bienestar.

A nuestro parecer, es fundamental tener en cuenta a la hora de implementar programas de T/TICM en las empresas considerar la promoción de estos a tiempo parcial y restringir el trabajo informal o suplementario del T/TICM de elevada movilidad.

Coincidimos entonces, que la cultura digital, base de transformación digital, no debería estar impulsada por situaciones detonantes como la llegada del COVID-19, es más la comprensión y la mirada de futuro basado en las nuevas maneras de ser/vivir en las que se incluye el trabajo feliz y productivo.

En la comunidad Best Experts, acompañamos a las organizaciones para crecer y hacerse sostenibles en una Economía digital, global y de alta competencia, considerando que la transformación inicia en el cambio cultural. 

Referencias:

Global Happiness and Wellbeing Happiness Report 2019, Jeffrey et col.

Working anytime, anywhere: The effects on the world of work, Eurofound, Ilo, 2017

The Workbook: Lugares, personas, y el propósito que nos conecta. Talentos digitales. Great Place To Work, Michael Page, Up, Gluky.

 

[1] The-WorkBook-Talentos-Digitales.pdf.pdf

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